Orfeo, más allá de la muerte

Orfeo

Orfeo

Orfeo es uno de los personajes míticos que con más fuerza ha influido en el panorama artístico y científico de Occidente, siendo uno de los héroes más ricos en significado y a la vez más enigmáticos de la cultura griega. Es imposible  desarrollar una base sólida histórica sobre dicho personaje y abrir el extenso abanico que se ciñe sobre él a la hora de desarrollar sus conceptos en el orfismo con el que  se le suele identificar, porque su trayectoria se remonta a tiempos anteriores al pensamiento griego antiguo.

Sin embargo, para mi blog, me interesa una cuestión muy concreta, que siempre me ha llamado la atención y que ha supuesto para mi muchas horas de reflexión: el tema del descenso al Hades.

El tema del descenso al Hades aparece ligado desde sus orígenes al mito de Orfeo, que sin duda se remonta a estructuras religiosas y sociales muy antiguas. Posteriormente se asoció a un tema sentimental (el amor más allá de la muerte) que se convertiría en fuente de inspiración literaria sobre todo a partir de la época helenística.

Orfeo había tomado por esposa a la ninfa Eurídice y la amaba apasionadamente. Un día, cuando Eurídice corría descalza sobre la hierba para escapar de Aristeo, hijo de Apolo, fue mordida por una serpiente, a consecuencia de lo cual murió. Inconsolable por su pérdida, Orfeo decidió ir a buscarla al Hades. El reino de los muertos se sometió al hechizo de sus cantos: el terrible Cerbero se amansó, los suplicios se detuvieron. Hades y Perséfone, también conmovidos, consintieron en dejar que Eurídice regresara con su esposo a condición de que fuera detrás de él y de que este no volviese la mirada hacia atrás hasta que no hubieran llegado al mundo de los vivos. Pero poco antes de alcanzar la luz, Orfeo, incapaz de resistirse, se volvió hacia Eurídice y el alma de ésta desapareció, perdida esta vez para siempre.

RUBENS_Orfeo_y_Euridice

Orfeo y Eurídice/ Rubens

¿Por qué desobedeció la orden del dios del inframundo? ¿Qué se la pasó por la mente en ese preciso instante para mirar hacia atrás?

Hay que destacar que Orfeo se negó a aceptar la muerte de la mujer amada, desafiando a las potencias infernales. Lo más probable es que el amor absoluto ignorara la muerte en ese punto del pasaje. Orfeo supera a la muerte y según el mito, es un héroe que muere por su amor, pues es su fidelidad al recuerdo de Eurídice lo que provoca el furor asesino de las mujeres tracias. Sin embargo, es un amor que lleva en sí mismo su propia debilidad: Orfeo no es capaz de superar la última prueba y es el propio exceso de su pasión impaciente la causa de la pérdida definitiva de la amada. Y lo que es más, no es su amor lo que le permite entrar en el Hades, sino el poder de su canto. Entonces, Orfeo aparece como la figura del poeta que no teme enfrentarse a la muerte para encontrar en ella su más fecunda inspiración. En definitiva, le pudo más su Yo inferior (la parte humana con todas sus debilidades, entre ellas, la impaciencia) que su  Yo superior (relacionado con la divinidad), aquel que cuando se manifestó decidió bajar al inframundo seguro de su victoria, aquel que con su música hechizaba a los animales salvajes que le seguían subyugados, los árboles inclinaban las ramas a su paso, las mismas rocas se conmovían con los dulces acentos de su lira. El mismo Orfeo tomó parte en la expedición de los Argonautas marcando el ritmo de los remeros y calmando con su voz las olas impetuosas. Gracias a su ayuda, sus compañeros pudieron librarse de perecer cerca de la roca de las sirenas, pues la belleza de su canto anuló el embrujo de las voces de las traicioneras sirenas.

Sin embargo, el otro Orfeo, el que perdió a su amada a regresar de nuevo a la aurora de la vida, manifestó una debilidad  en el último momento. Aunque está siete días más en el Hades, tras perder nuevamente a Eurídice, no se le acepta de nuevo la propuesta. Orfeo la lloró desesperadamente y tuvo un trágico fin sobre el que divergen las distintas tradiciones.

En este artículo, nos centramos solamente en el mito del descenso al Hades que cristalizó una corriente de pensamiento, original en el mundo griego, que convirtió a Orfeo en el profeta de una religión (el orfismo) articulada en torno al tema del alma, su salvación y sobre el trayecto que debía seguir el alma en el más allá.

El orfismo es ante todo un modo de vida específico, representado por ritos de purificación, la utilización de fórmulas mágicas y numerosas prohibiciones, entre ellas la de comer carne, vegetarianismo que lo situaba al margen de las prácticas religiosas. Esta “vida órfica” estaba asociada a una idea que no solo presenta su propia explicación del origen del mundo, sino también la de los orígenes del hombre y de su destino espiritual. El mundo, según esta concepción, surgió de un huevo primordial del que nació el primer ser vivo, macho y hembra a la vez, que engendró todo lo que existe. Esta entidad primigenia era Fanes, “el brillante” (o Eros, según otras versiones). La parte superior del huevo se convirtió en la bóveda celeste y la parte inferior en la Tierra.

Se cree que al menos parte del orfismo consistía en creencias sobre la reencarnación. El orfismo parece girar en torno a la idea de la resurrección y toma como modelo a Dionisios: lo mismo que murió y resucitó el niño, así podía hacerlo el iniciado en sus misterios gracias a la reencarnación. El alma, por otra parte, se puede librar de los ciclos de nacimientos y muertes, que siempre hacen que acabe encerrada en un cuerpo, y regresar a su origen divino.

Para terminar, y a modo de darle más vigor al orfismo, tanto Platón como Pitágoras, estuvieron muy influidos por las doctrinas órficas ya que estas respondían a necesidades espirituales que la religión tradicional no podía satisfacer. Su preocupación central en la salvación del alma y su tendencia al monoteísmo contribuyeron también de forma importante al paso del paganismo al cristianismo. De este modo, en el arte paleocristiano Orfeo aparece a menudo como una prefiguración pagana de Cristo. Los mitos que sobre Orfeo se transmitían acabaron por convertirse en una literatura esotérica que reflejaba una teología particular y estas creencias e imágenes de alguna manera participaron no sólo en el desarrollo de los cultos mistéricos, sino también en la formación del cristianismo primitivo, como se puede ver en la iconografía de las catacumbas de Roma, donde Orfeo es una figura cristológica.

Para ampliar más información sobre el orfismo, os recomiendo los siguientes enlaces: los orígenes de la religión órficael mito de los Titanes, la transmigración del alma entre los órficos y Metempsicosis.

Además, os invito a leer (emborráchate de literatura porque tu resaca será la cultura) a los autores griegos que evocan al mito de Orfeo: los trágicos Esquilo (Agamenón; Eurípides, Ifigenia en Áulide, Alcestis, Las bacantes); Platón (La República; El banquete). Y, por supuesto, no debemos olvidarnos de los poetas latinos que volvieron a pronunciarse sobre el mito de Orfeo, entre ellos, Ovidio (Metamorfosis) y Virgilio, en el conmovedor relato de la IV Geórgica.

Obra de Referencia: La sabiduría griega I: Diónisos, Apolo, Eleusis, Orfeo, Museo, Hiperbóreos, Enigma (Estructuras y Procesos. Filosofía)

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5 comentarios

Archivado bajo Antigua Grecia, Mitología

5 Respuestas a “Orfeo, más allá de la muerte

  1. Leandro Tejerina

    Impecable tu artículo. Veré de leer tu recomendación de Virgilio en cuanto pueda. Gracias

  2. Core

    ¡Excelente interpretación sobre el mito! Este mito fue ampliamente tratado en el Renacimiento. Así, el tema de Orfeo atrayendo con su canto aparece en varias ocasiones a lo largo del “Cancionero” de Petrarca. En Garcilaso también están presentes varias facetas del mito, hasta culminar en la “Égloga III”. En ella, el poder del canto de Orfeo se identifica definitivamente con el de la palabra poética tras la muerte del poeta. Si Orfeo después de muerto, cuando las mujeres de Tracia arrojaron su cabeza al río Hebro, podía seguir invocando el nombre de su amada Eurídice y, de este modo, con su canto consiguió la inmortalidad y la gloria para los dos; así, el poeta, a través de su poesía, puede alcanzar la ansiada gloria para él y para su amada. En este sentido deben interpretarse las palabras de Garcilaso: “(…) mas con la lengua muerta y fría en la boca / pienso mover la voz a ti debida / libre mi alma de su estrecha roca,/ por el Estigio lago conducida, / celebrando t´irá, y aquel sonido / hará parar las aguas del olvido” (Égloga III, segunda octava).

    • Gracias por vuestros comentarios y que os haya gustado la interpretación sobre la bajada de Orfeo al Hades. Para mi es un pasaje fundamental para entender el orfismo. También, en este mito está cargado de simbología (véase en el blog “El símbolo serpentino” y numerología (al estar siete día más en el Hades) pero, sinceramente, no domino bastante el tema relacionado con los números. Por eso, agradecería cualquier aportación sobre numerología y otros simbolismos relacionados con el mito.
      Core, has añadido a mi artículo un ingrediente de gran valor, el Renacimiento, y valoro mucho tu soporte literario al complementarse con el mito de Orfeo. Muchas gracias.

      • Ofelia

        Pues sí, la verdad es que el tema de Orfeo es muy interesante. Una visión muy buena la de tu artículo, Gracias.

        Desde luego los escritores griegos y latinos e incluso los más actuales, alaban la figura de Orfeo y lo que representa pero la debilidad humana de la que hablas y sobre todo, su bajada al Hades no aceptando la muerte de su amada, es visto por Platón (en El banquete, en el discurso de Fedro) como un desafío a los dioses que tiene como consecuencia su castigo: la muerte de Orfeo a manos de las mujeres:

        ” No trataron así a Orfeo, hijo de Eagro, sino que le arrojaron de los infiernos, sin concederle lo que pedía. En lugar de volverle su mujer, que andaba buscando, le presentaron un fantasma, una sombra de ella, porque como buen músico le faltó el valor. Lejos de imitar a Alceste y de morir por la persona que amaba, se ingenió para bajar vivo a los infiernos. Así es que, indignados los dioses, castigaron su cobardía haciéndole morir a manos de mujeres “

      • Platón reflexiona sobre la naturaleza del amor a través de los monólogos de los personajes que asisten a una cena en casa de Agatón, el poeta trágico. “El banquete” es uno de los diálogos más bellos de Platón. Agradezco mucho que aportes a este blog la visión de Platón sobre el mito de Orfeo, porque para mi es uno de los filósofos más importante de la historia del pensamiento.

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