Archivo mensual: julio 2013

Los sueños en Homero

Pallas "guerrera". Patio de la Casa ...

Pallas “guerrera”. Patio de la Casa de Pilatos. Sevilla (Photo credit: González-Alba)

En Homero, encontramos solamente una clase muy especial de sueño y de descripción del sueño. Los sueños homéricos son “sueños literarios” utilizados como soporte de la historia. Es decir, la psiqué no representa la individualidad de una persona en sueños o en formas de inconsciencia. De esta ausencia no deberíamos asumir que dicho atributo de la  psiqué no existiera en tiempos de Homero. Las descripciones de Homero sobre el sueño se ajustan al siguiente esquema:

1. La imagen del sueño se dirige hacia el durmiente.

2. Presentación y leyenda de la imagen del sueño.

3. Consecuencia del sueño.

Homero dota al sueño de un mensaje de carácter divino: “—Escuchad, amigos míos; mientras dormía, he tenido un sueño divino. Ahora estamos muy lejos de las naves; que uno de vosotros vaya a decirle al hijo de Atreo, al divino Agamenón, pastor de pueblos, que haga venir a este lugar, lejos de las naves, un mayor número de guerreros” (Ulises, Canto XIV La Odisea)

En un sueño, Atenea visita a la princesa Nausica, hija de Alcínoo, rey de Esqueria, y urgiéndola a tener sus responsabilidades como mujer en edad de casarse (Canto VI La Odisea)

Por lo tanto, no se encuentra en Homero la actividad propia del alma dentro del sueño, aunque su ausencia no implica necesariamente su inexistencia.

Datos de interés:

En Grecia, la muerte y el sueño son hermanos. Nyx, la personificación de la noche, surgida por sus propios medios de Caos, engendra también por sí misma a Hipnos, el sueño, y a Tánatos, el genio alado de la muerte. Este último no nace solo, sino acompañado de las Keres, que representan el destino de los mortales, y de Moro, la suerte. Además, las Moiras, las diosas que hilan la hebra de la vida de cada persona en su rueca, también son hijas de Nyx, como lo son el propio Día y el Éter.

Podéis ampliar más información en el comportamiento del alma en el sueño.  en el pensamiento homérico.

Obra de referencia recomendada:

EL CONCEPTO DEL ALMA EN LA ANTIGUA GRECIA

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El símbolo de Cerbero

Hades y Cerbero.

Hades y Cerbero. (Photo credit: Clara Álvarez)

Cerbero, el perro de tres cabezas, de espantoso ladrido, con serpientes creciendo en todo su cuerpo y con víboras por cola, era el guardián del Hades. Las tres cabezas simbolizan la sensación, el deseo y las buenas intenciones. Es el amor a la sensación el que conduce  a la humanidad de acá para allá, para satisfacer el hambre en el mundo económico o para satisfacer el deseo de felicidad en el mundo del placer. La tercera cabeza son las buenas intenciones no llevadas a cabo, de las cuales siempre se ha dicho: “El camino del infierno está pavimentado de buenas intenciones”.

La cola formada de serpientes representa a todas las ilusiones que impiden el progreso de la vida espiritual; la materialidad que nos oprime; la naturaleza síquica inferior que causa tal destrucción; el miedo, el fracaso, la ira, la venganza, son atributos que tenemos que vencer.

La bajada al Hades, a los infiernos, de cualquier héroe mitológico (Ulises, Hércules, Orfeo..) se vuelve aplicable a las condiciones de cualquier persona. ¿Quién no se ha encontrado en un periodo de su vida en un infierno? Cada uno de nosotros, nos enfrentamos diariamente a adversidades, obstáculos, problemas, así como aprender las lecciones que la vida trae consigo misma, a veces, inexplicables. El trabajo principal es la eliminación de todo temor y el control de las fuerzas naturales de la propia naturaleza (muertes, pérdidas, derrotas, separación..)

Los héroes mitológicos saben encontrarse como parte divina, como seres que van más allá de lo físico, a la vez que descubren que el individualismo debe ser sacrificado inteligentemente para el bien del grupo.

Hércules venció a Cerbero, que bajó al Hades para liberarse de su servidumbre y obedecer a sus aspiraciones más profundas. Cada uno de nosotros tenemos que recordar que el destino de la humanidad es incomparable y que depende en gran parte de su voluntad para colaborar en una meta mucho más trascendente.

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La importancia de los rituales

Greek God Hades

Greek God Hades (Photo credit: Wikipedia)

En una de las tablillas órficas descubiertas entre Tesalia y el sur de Italia se puede leer el siguiente texto:

Hallarás a la izquierda de la casa de Hades una fuente, y junto a ella un ciprés blanco. A esta fuente ni siquiera te acerques.

Pero hallarás otra, agua fresca fluyendo del estanque de la memoria. Delante de ella hay guardias.

Diles: “Soy hijo de la Tierra y del Cielo estrellado: pero soy de estirpe celestial. Esto vosotros lo sabéis. Me muero de sed. Dadme agua fresca que fluye del estanque de la memoria”. Y te darán (agua) para beber de la fuente sagrada, y entonces mandarás sobre los demás héroes.

Para saber más: ritos funerarios.

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Caronte

Pedro Américo - Caronte Atravessando o Aqueronte

Pedro Américo – Caronte Atravessando o Aqueronte (Photo credit: Wikipedia)

Se dice que Caronte, cuyo nombre significa “alegría” es hijo del Erebo y la Noche porque transporta las almas a través del los cinco ríos del Hades que eran: Aqueronte (el río de la pena), Cocito (lamentos), Flegetonte (fuego), Lete (olvido) y Estigia (odio).  Caronte nos conduce sin temor ante los severos jueces: Minos, Radamantis y Éaco.  El alma vagaría por los Campos de Asfódelos, el purgatorio, si no había sido bueno o malo en su vida terrenal; si había cometido maldades, iba al Tártaro, el infierno; y si se había portado bien, alcanzado la fama, la gloria, dejando en la tierra un fértil legado de virtudes, accedía a los Campos Elíseos, el paraíso celestial.

Virgilio en el libro VI (298-301) muestra que Caronte es un anciano cuando describe su figura: Un horrendo barquero guarda estas aguas y ríos. Caronte, de terrible suciedad, en cuyo mentón reposa una abundante y descuidada barba blanca, sus ojos de llama están fijos, de sus hombros cuelga con un nudo un sucio manto. Se decía que éste era cruel para todos aquéllos a los que transportaba, y pensaba que no había diferencia entre los reyes y príncipes de las ciudades y el resto de la muchedumbre, puesto que veía a todos desnudos y sin ningún orden y despojados de todos los bienes.

Homero y Hesíodo no hacen ninguna referencia a Caronte. La primera mención de Caronte en la literatura griega parece ser un poema minio, citado por Pausanias. Dicho poema atribuye a la leyenda de Caronte un origen egipcio, como confirma Diodoro Sículo. Los etruscos mencionan también a un Caronte que acompañaba a Marte a los campos de batalla.

Pausanias hace referencia a Caronte en lo que han supuesto los dos únicos versos originales conservados de la Miníada, poema épico compuesto supuestamente en torno al año 470 a.C y atribuído a Pródico de Focea. La escena no deja de tener tintes cómicos al darse a entender que Teseo y Piritoo no encuentran a Caronte en el embarcadero y tienen que hacer por tanto solos el trayecto. Una situación parecida es la que aparecerá después en Las Ranas de Aristófanes.

Para saber más sobre la interpretación de la muerte entre los griegos os recomiendo el artículos de este blog titulado los ritos funerarios y el alma

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Metempsicosis

Giambologna, mercurio

Giambologna, mercurio (Photo credit: Wikipedia)

Metempsicosis o metempsícosis es un término filosófico griego referido a la creencia en la transmigración del alma de un cuerpo a otro, especialmente su reencarnación posterior a la muerte. Esta creencia fue difundida por las sectas de los órficos y de los pitagóricos, fue aceptada por Empédocles, Platón, Plotino y los neoplatónicos.

Término derivado del griego que significa “traslado de un alma a otro cuerpo; se le llama también «reencarnación” o ” transmigración del alma”. Con esto se quiere indicar la convicción de que el principio vital humano, el alma-espíritu, que se experimenta como no totalmente dependiente del cuerpo (por ejemplo, la experiencia del sueño), pasa a través de sucesivas etapas de unión con cuerpos distintos antes de alcanzar el estado final de descanso o de disolución.

La introducción de la metempsicosis como doctrina filosófica se debe a Pitágoras, quien según nos cuentan, se dijo idéntico al héroe troyano Euforbo, y agregó copiosos detalles de las ulteriores vagancias de su alma. El vegetarianismo y un respeto general por los animales fue la deducción práctica pitagórica de la doctrina.

Heráclides Póntico refiere que Pitágoras decía de sí mismo que «en otro tiempo había sido Etálides y tenido por hijo de Mercurio; que el mismo Mercurio le tenía dicho pidiese lo que quisiese, excepto la inmortalidad, y que él le había pedido el que vivo y muerto retuviese en la memoria cuanto sucediese». Así que mientras vivió se acordó de todo, y después de muerto conservó la misma memoria. «Que tiempo después de muerto, pasó al cuerpo de Euforbo y fue herido por Menelao. Que siendo Euforbo, dijo había sido en otro tiempo Etálides, y que había recibido de Mercurio en don la transmigración del alma, como efectivamente transmigraba y circuía por todo género de plantas y animales; el saber lo que padecería su alma en el infierno y lo que las demás allí detenidas. Que después que murió Euforbo, se pasó de alma a Hermótimo, el cual, queriendo también dar fe de ello, pasó a Branquida, y entrando en el templo de Apolo, enseñó el escudo que Menelao había consagrado allí»; y decía que «cuando volvía de Troya consagró a Apolo su escudo, y que ya estaba podrido, quedándole sólo la cara de marfil. Que después que murió Hermótimo se pasó a Pirro, pescador delio, y se acordó de nuevo de todas las cosas, a saber: cómo primero había sido Etálides, después Euforbo, luego Hermótimo y enseguida Pirro». Y finalmente, que después de muerto Pirro vino a ser Pitágoras, y se acordaba de todo cuanto hemos mencionado.

Euforbo era hijo de Pantoo y hermano de Hiperenor. Y hábil lancero, logró herir a Patroclo. Murió a manos de Menelao, en la Guerra de Troya, es mencionado en la Ilíada de Homero

Para saber más: mito de los Titanes

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Pitágoras y el concepto del alma

Pitágoras

Pitágoras (Photo credit: Javier Almodóvar)

La figura de Pitágoras está vinculado a la noción de transmigración del alma. Pitágoras habría sido el introductor de este concepto en Grecia, relacionado directamente con la noción de la inmortalidad del alma, que, con el paso del tiempo, estaba llamada a convulsionar la mentalidad griega.

Primeramente, el pensamiento de Pitágoras era que el alma era inmortal. Asimismo, la mentalidad de Pitágoras era tan abierta y clara que tuvo la creencia en la transmigración del alma de un ser humano a un animal o viceversa, circunstancia que incrementaba el impacto que producía la extraña afirmación pitagórica en quienes la oían. Además, que los acontecimientos pasados se repetían en un proceso cíclico y que nada es nuevo en sentido absoluto.

Pitágoras fue muy consecuente con su doctrina y, para demostrarla, presumía de poder rememorar las reencarnaciones anteriores del alma, lo que provocó que fuera considerado un sabio que poseía extraordinarios conocimientos.

Por otra parte, Pitágoras consideraba el cosmos como el resultado de una armonía sometida a la ley del orden y la proporción y en la que existe una energía universal que une lo celestial con lo terrenal, lo divino con lo humano, que a su vez todos seres vivos participan en la existencia de una comunidad, una relación de hermandad donde tienen que imperar la moderación, la prudencia y el orden y que la discordia, la rivalidad y la violencia deben ser erradicadas.

El respeto hacia los animales era tal que impedía maltratarlos, comerlos o sacrificarlos en los rituales religiosos.

Enlaces recomendados: Metempsicosis La transmigración del alma entre los órficos Orfeo más allá de la muerte El mito de los Titanes

Obra de referencia recomendada:

Orfeo y la religión griega: Estudio sobre el movimiento órfico (El Árbol del Paraíso)

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