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La metafísica de Anaximandro

Anaximandro

Anaximandro

Anaximandro de Mileto dijo que el infinito es el principio y elemento, sin definirlo como el aire, el agua ni otra cosa. Que sus partes son mudables, pero del todo inmutables”. Que la tierra está en medio del universo como centro, y es esférica. Que la luna luce con luz ajena, pues la recibe del sol. “Que éste no es menor que la tierra, y es fuego purísimo. Fue el primero que halló el gnomon, y lo colocó en Lacedemonia para indagar la sombra, como dice Favorino en su Historia varia . Halló también los regresos del sol, notó los equinoccios y construyó horóscopos. Fue el primero que describió la circunferencia de la tierra y mar, y construyó una esfera.

Asimismo reconoció también que el todo está regido por una ley poderosa, que se hace patente en miles y miles de aspectos y en la que, por así decirlo, engrana una rueda en otra de entre innumerables ruedas; un enorme sistema en el que todo se teje hacia la totalidad, regido por una ley inconmovible en todo suceder, que domina todos los fenómenos orgánicos e inorgánicos, corporales y espirituales, vivientes y no vivientes. En una palabra, todo ser y perecer. Este Cosmos (aplicado por él mismo) está conectado entre sí, en el que todo suceder está regido por una íntima coherencia.

Hay que destacar, por otra parte, que Anaximandro realiza un avance notable respecto a Tales de Mileto: El principio de todas las cosas (arché) es el ápeiron ésto es, “lo indefinido, lo indeterminado”. Se trata pues, de un elemento no empírico y por su carácter indefinido permite explicar mejor el origen de las cosas que a través de un elemento determinado.

“El principio (arché) de todas las cosas es el ápeiron. Ahora bien, a partir de donde ha generación para las cosas, hacia allí se produce también la destrucción, según la necesidad; en efecto, pagan las culpas unas a otras y la reparación de la injusticia según el roden del tiempo.” Anaximandro de Mileto, Fr. I

Se suele discutir si Anaximandro concibió la idea de  “innumerables mundos” sucesivos temporalmente. Pero lo más probable que la idea se refiera a que el ritmo de surgimiento y desaparición se diese en el interior de un mismo mundo.

Hay quienes interpretan que Anaximandro quiso decir que toda existencia individual y todo devenir no son sino una usurpación, una injusticia que han de ser pagadas con la muerte. En esta interpretación se observa cierto paralelo  jónico con doctrinas budistas. Pero probablemente, Anaximandro quería sugerir que del ápeiron comienza a separarse sustancias opuestas entre sí y cuando una prevalece sobre la otra, se produce una reacción que establece el equilibro. El ciclo de las estaciones ejemplificaría el concepto.

Cosmos2El ápeiron es ‘inmortal e indestructible’, es decir ‘eterno y que no envejece’. Anaximandro, le atribuye pues, los caracteres que la mitología griega otorgaba a los dioses. De allí que se destaque respecto a Anaximandro el mérito de una cosmología que no depende de representaciones míticas.

Sintetizando las postulaciones de Anaximandro, el fundamento del mundo tiene que ser infinito, para que nunca cese el devenir, para que no se agote en la creación de las cosas. De lo contrario, la vida cesaría en este Cosmos.

Por infinito entiende sin embargo Anaximandro la Materia infinita, naturalmente en el sentido de la primera causa eternamente viviente y que se mueve por sí misma, lo mismo, por cierto, que Tales había concebido el agua como el origen de todas las cosas. Así llama Anaximandro al Infinito “inmortal”, “imperecedero”, quizá también “increado” y “que nunca envejece”.

Para concluir, se puede también aceptar como muy verosímil, basándose en un pasaje de Aristóteles (Física, III), que Anaximandro había firmado que este Infinito “lo abarca y dirige todo” y que es “divino”.
Obras de referencias recomendadas:
VIDAS DE FILOSOFOS ILUSTRES (LITERATURA-OMEGA LITERATURA CLÁSICA)
La sabiduría griega II: Epiménides, Ferecides, Tales, Anaximandro, Anaxímenes, Onomácrito (Estructuras y Procesos. Filosofía)

Enlaces recomendados de Animasmundi sobre la misma temática:

El alma en Tales de Mileto

El alma en los filósofos presocráticos

El alma en Epiménides

Jenófanes de Colofón

Empédocles

¿Qué hay más allá de la muerte?

 

 

 

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El alma en los filósofos presocráticos

Demócrito y Heráclito. Johann MoreelseLos filósofos presocráticos concibieron el alma como el principio vital que determina las actividades de los seres vivos, pero no alcanzaron una comprensión del alma como una realidad independiente del cuerpo, divina e inmortal. Así por ejemplo, los atomistas aceptaron su existencia, pero la consideraron compuesta de átomos más perfectos que el resto pero materiales, la concibieron formada de átomos esféricos y lisos, y por tanto mortal.

La filosofía griega puede ser dividida entre aquellos filósofos que buscaban una explicación del mundo en términos físicos y quienes subrayaban la importancia de las formas inmateriales o ideas. La primera escuela importante de la filosofía griega, la jonia o milesia, era en gran parte materialista. Fundada por Tales de Mileto en el siglo VI a.C., partió de la creencia de Tales según la cual el agua es la sustancia primigenia de la que procede toda materia. Anaximandro ofreció una idea más elaborada y mantuvo que la base de toda materia es una sustancia eterna que se transforma en todas las formas materiales conocidas comúnmente. Esas formas, a su vez, cambian y se funden en otras de acuerdo con la regla de la justicia, es decir, una especie de equilibrio y proporción. Heráclito consideraba que el fuego es la fuente primordial de la materia, pero creía que el mundo entero está en constante cambio o flujo y que la mayoría de los objetos y sustancias se producen por la unión de principios opuestos. Consideraba el alma, por ejemplo, como una mezcla de fuego y agua. El concepto de nous (inteligencia), sustancia infinita e inmutable que penetra y controla cada objeto viviente, fue desarrollado por Anaxágoras, que también pensaba que la materia consistía en partículas en una escala infinitesimal pequeña, o átomos. Compendió la filosofía de la escuela jonia al proponer un principio no físico director, junto a una base materialista de la existencia.

ESQUEMA DEL PENSAMIENTO FILOSÓFICOS DE LOS PRESOCRÁTICOS

TALES DE MILETO

Predijo un eclipse solar.

El agua es el origen de todas las cosas.

Midió la altura de una pirámide en Egipto, teniendo en cuenta la sombra de sí mismo.

ANAXIMANDRO DE MILETO

La materia prima era algo indefinido, algo así como que “todo lo que se ha creado, tiene que ser distinto a lo creado”.

ANAXIMENES DE MILETO

El origen de todo es el aire.

Tiene que coexistir los 4 elementos para que surgiera vida.

PARMÉNIDES

Todo lo que hay ha existido siempre.

Todo lo que existe es eterno: nada puede surgir de la nada.

Los sentidos nos hace ver cómo cambiaban las cosas; pero, la razón nos dice otra.

Optó por la razón.

Los sentidos se equivocan; la razón es la fe en la razón humana.

HERÁCLITO

Creía en los rasgos constantes.

Nada dura eternamente: “nunca te bañarás dos veces en el mismo río”. Tú y el río no son iguales de un día para otro.

El mundo está basado por constantes contradicciones: “si no hubiera nunca invierno, no nos daríamos cuenta de la primavera”.

Tiene que haber una razón universal (logos) que dirige todo lo que sucede, pero que la mayoría vive su propia razón.

EMPÉDOCLES

Se fía de los sentidos.

El agua pura será siempre agua pura.

Los 4 elementos se mezclan entre sí y al separarse (muerte) quedan intactos. Ejemplo: la mezcla de los colores.

ANAXÁGORAS

Todo estaba compuesto por  pequeñas partículas, invisibles a los ojos humanos.

No aceptó la idea de que tierra, agua, fuego, aire se convierta en sangre y fuego.

Le interesó la astronomía.

DEMÓCRITO

El alma está conectada al cerebro y al morir se pierde la conciencia. Al desintegrarse en átomos, entraría en otra alma en proceso de creación.

El creía en lo material: materialista.

El alma está formada por “átomos del alma”

La naturaleza está compuesta por átomos.

Todo ocurre mecánicamente.

No acepta ninguna fuerza espiritual en la naturaleza.

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Obra recomendada:

Historia de la filosofía griega (VARIOS)

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El alma en Epiménides

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El alma a través del mito

El alma de las plantas y de los animales

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El alma en Tales de Mileto

Tales de Mileto

Tales de Mileto

Tales de Mileto no escribió ningún libro por lo que su sabiduría estaba ligada a una tradición oral. Fue el primero de los sabios de su época, en pleno siglo VI a.C. Fue el primero en predecir un eclipse solar y el primero en cuestionarse sobre el principio de las cosas, acerca de la naturaleza y sus fenómenos. Tale dijo que el principio (denominado arché) de todas las cosas es el agua. También, investigó las crecidas del Nilo y midió la altura de la gran pirámide egipcia, mediante un cálculo matemático sobre su sombra. Filósofo, investigador, matemático, astrónomo, Tales abarcó además las cuestiones divinas, buscando un principio único al universo. La célebre frase del pensador “todo está lleno de dioses” expresa  que hay algo divino inmerso entre nosotros, un elemento común que activa a la materia en su proceso natural de movimiento, por lo que concebiría al alma como un movimiento, una “energía” manifestada en el comportamiento de la materia. Recordemos, que la psyché etimológicamente significa “soplo, hálito”. Sin embargo, lo que parecía indicar Tales es que en todas las cosas existía un palpitar, que alrededor nuestra pululaban energías o dioses, efluvios naturales que investigar y observar.

En suma, al no ver en ese periodo una clara distinción entre lo material y lo divino, Tales aportaría una nueva visión del universo, como algo animado, energético, en el que detrás de cada materia había un alma infiltrada.

Obra recomendada:

Los filósofos presocráticos (GRANDES OBRAS CULTUR)

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