Archivo de la etiqueta: Monoteísmo

Jenófanes de Colofón

Jenófanes de Colofón fue un poeta y filósofo griego, nació en Colofón, ciudad costera de Asia Menor. Su nacimiento y muerte es un debate abierto aún por cerrar, pero lo sitúan en el periodo presocrático. Según Aristóteles, Parménides fue su discípulo. El pensamiento de Jenófanes engloba una visión del mundo y de los dioses opuesta a los planteamientos de la épica homérica y hesiódica.

Jenófanes

Jenófanes

Jenófanes afirma que estos dioses no son más que una invención humana, creada a imagen y semejanza del ser humano, además de poseer todos los vicios más representativos, tales como la mentira, la corrupción, la traición, la venganza, entre otras cualidades, por lo que en ningún momento deberían ser referencia en el tejido social de la cultura griega. Cabe destacar, por lo tanto, que Jenófanes es un filósofo moralista preocupado por las posibles influencias que las creencias tradicionales podían tener sobre la sociedad griega. Jenófanes planteó una idea muy sencilla al criticar el antropomorfismo destacando que en cada región del mundo los dioses tienen las características de los habitantes de la zona: los etíopes dicen que sus dioses son chatos y negros, mientras que los tracios dicen que los suyos tienen ojos azules y son pelirrojos. Por lo tanto, Jenófanes destaca la existencia de un único Dios, sin apariencias y atributos de los seres humanos, siendo supremo y perfecto, oponiéndose totalmente a los planteamientos de los dioses homéricos. Sin entrar en cuestiones filosóficas más profundas, al plantearse muchas ideas controvertidas sobre la filosofía de Jenófanes, el autor manifiesta los límites humanos diciendo: ningún hombre conoció ni conocerá nunca la verdad sobre los dioses y sobre cuantas cosas digo; pues aun cuando por azar resultara que dice la verdad completa, sin embargo no lo sabe. Sobre todas las cosas no hay más que parecer.La interpretación tradicional afirmaba que Jenófanes se limitaba a expresar meramente la relatividad del conocimiento, al considerar que éste depende de cada individuo.Para terminar, unos versos de Jenófanes aclaran perfectamente el pensamiento aquí planteado:

Hay un Dios Supremo encima de todos los dioses, más divino que los mortales,cuya  forma no es parecida a la de los hombres como tampoco es semejante a su naturaleza;

pero los fútiles mortales imaginan que, tal como ellos mismos,

los dioses son procreadoscon sensaciones humanas,

con voz y miembros corpóreos. 

De esa forma, si los bueyes y los leones tuviesen manos

y pudiesen trabajar al modo de los hombres, 

y pudiesen esculpir con cincel o pintar su concepción de la divinidad, 

entonces los caballos retratarían a los dioses como caballos,

a los bueyes, los representarían como bueyes,

cada tipo de animal representaría lo divino con su forma,

y dotado con su naturaleza.

En relación con los dioses (Teología), sus ideas principales son las siguientes:
1. Crítica a los dioses de la religión convencional por su inmoralidad y su naturaleza antropomórfica. Jenófanes, descubre con claridad que los dioses son una creación y un reflejo de los hombres. Según él, las diferentes razas atribuyen a los dioses sus propias características particulares, lo que, por reducción al absurdo, debería llevarnos a pensar que los animales harían también lo mismo.
2. Existe una sola divinidad que no es antropomórfica. Cuando en los textos se afirma que dios es el mayor entre los dioses y los hombres, no debería interpretarse literalmente el plural referido a los dioses. De todos modos existen otros pasajes en donde Jenófanes habla de los dioses (plural) tal vez en una concesión a la terminología popular, sin que ello signifique adhesión a cierto monoteísmo.
3. Jenófanes afirma que dios es uno y no semejante a los hombres ni en cuerpo ni en pensamiento. Esta afirmación parece implicar que dios debía tener cuerpo (aunque distinto al humano). Que debía tener cuerpo se deduce también de que, el dios de Jenofánes es un ser que ve y que oye.

solReflexión personal

En los tiempos que corren actualmente seguimos en la misma cuerda floja religiosa que en la antigua Grecia. Hoy hay otra clase de politeísmo y no me refiero a que cada religión tenga un predicador, un profeta o un dios, con sus elencos de santos, ángeles y vírgenes en sus diferentes advocaciones. Me refiero, concretamente, a  que la sociedad se mueve sobre arenas movedizas,  un barco que hace aguas por todas partes, también en el nivel interior, en la esfera más íntima y personal. Todo esto se refleja en nuestro entorno, donde vivimos: violencia, crímenes, robos, fracturas sociales, pérdida de valores (educación, ética, perdón, respeto, deshumanización).

La angustia es comprender que nos falta algo en nuestro interior y no sabemos lo que es. Miramos dentro de nosotros y hay un pozo sin fondo que pensamos  llenar con cosas materiales muy deseadas pero que, una vez conseguido, vemos como el fondo del pozo se ha agrandado más y sigue pues, medio vacío. Éste es el hombre, según creo yo que pensaba Jenófanes. Al final de los días, el tiempo  será tan implacable como un fuerte oleaje que se lleva a los hombres y las civilizaciones. ¿Y nuestros pequeños “dioses” que nos rodean diariamente? Los dioses que creamos nosotros mismos tienen el mismo vacío que un pozo sin fondo. Incluso sufren más que nosotros: artistas, cantantes, futbolistas, políticos, religiosos, modelos…La sociedad crea alrededor de ellos un banco de niebla de ilusiones efímeras. Jenófanes pensaba que los dioses no crearon al hombre, más bien fueron los hombres quienes crearon a los dioses. El dios de Jenófanes era el ser humano, como lo era también para Sócrates, Platón y Aristóteles.

Jenófanes denunciaba que los dioses cometían adulterios, robaban, engañaban unos a otros, eran inmorales, caprichosos, crueles, al igual que los humanos. ¿Cómo pueden en verdad ser dioses? ¿Cómo podemos seguir creyendo en nuestros “dioses”? La idea central de Jenófanes era la creencia de una única divinidad para todos, abstracta y más justa. ¿Qué piensas tú?

 

Obra recomendada: Los filósofos presocráticos (GRANDES OBRAS CULTUR)

Enlaces recomendados de Animasmundi sobre la misma temática:

Los filósofos presocráticos

El alma en Epiménides

Empédocles

Epiménides

Pitágoras

Metempsicosis

Anuncios

1 comentario

Archivado bajo Filósofos

Filosofía griega y cristianismo

Mitología griega

Mitología griega

Durante el período de la Grecia antigua existía un crisol  de cuestiones filosóficas, científicas y religiosas que giraban en torno a las creencias sobre mitos. La mayoría de la población griega basaba sus afirmaciones en supersticiones, rituales, leyendas heroicas de poderes  sobrenaturales. La religión, de carácter politeísta, tenía un peso muy arraigado en sus vidas cotidianas. El griego común vibraba en sintonía con las obras de Hesíodo y Homero y esto les llevaba hasta el cenit de sus pensamientos más profundos, a direccionar su esfera más íntima hacia el mito. La hondura de este pensamiento ha llegado a nosotros, hoy día,  a través de la cultura, el arte, la música, incluso en nuestro argot popular existen infinidades de referencias a la cultura griega que es muy distintivo de nuestra sociedad.

Hay que destacar que los problemas de los antiguos pensadores griegos surgen a partir de tres eslabones que se relacionan directamente con los sucesos de la vida humana y que siempre han ocupado el interés de los hombres, desde el más humilde hasta el docto más reconocido: nacimiento-desarrollo-muerte.

Por lo tanto, el hombre ha estado bajo una nube de interrogantes, dudas, crisis, que se hallan ligados a un sistema de mitos y creencias cuya función, a menudo no explícita, es canalizar y , en última instancia, disipar las poderosas y perturbadoras emociones de alegría y de pena, de esperanza y de temor. Pero a veces, cualquiera que sea la razón de ello, queda en la mente una especie de emoción residual, un sentido del misterio de la vida, que es la curiosidad o asombro en los cuales los filósofos veían el comienzo de la filosofía.

Neoplatonismo

Neoplatonismo

¿Cómo fue el encuentro entre el cristianismo y el pensamiento de una cultura que vio florecer la filosofía en su máximo apogeo?

El encuentro entre cristianismo y filosofía se plantea como confrontación entre dos actitudes que cabe adoptar ante los problemas suscitados por el ser del hombre y del mundo: la actitud que se basa fundamentalmente en la fe y la actitud que se basa en los logros de la razón. Considerado de este modo, el encuentro entre cristianismo y filosofía, entre las exigencias de la fe y las imposiciones de la razón, es inevitable y perenne en nuestra cultura, no ha terminado ni terminará jamás mientras existan el uno y la otra. Siempre la filosofía interpelará al cristianismo y éste se verá siempre obligado a definirse al contestar a la filosofía.

A partir del siglo III después de Cristo, la única doctrina con fuerza y con filósofos de categoría es el neoplatonismo. El neoplatonismo fue la última corriente filosófica a la que hubieron de enfrentarse los filósofos cristianos. Durante este tiempo de construcción, los cristianos adoptaron varias doctrinas neoplatónicas para la formulación de sus ideas teológicas en algunos aspectos; si bien, en otros, el cristianismo se opuso radicalmente a ellas. Aquí no expondremos los aspectos que suscitaron ciertos interrogantes que no se habían quedado suficientemente contestados con la corriente platónica, que fue la principal corriente filosófica que resultó ser la más fuerte, puesto que nos desvía del tema sobre el alma en el pensamiento griego y entraríamos en el debate sobre Dios, su naturaleza, el origen de los seres humanos…

Esquematizaremos los puntos divergentes entre el cristianismo con la filosofía griega:

  • El Cristianismo pone a Dios en relación con la Historia.
  • La filosofía griega había puesto a Dios en relación con el Cosmos, con el Universo: inteligencia ordenadora (Platón) ; como motor y fin (Aristóteles) y como razón cósmica (estoicismo).
  • Dios se hizo hombre y decide aceptar su propio sacrificio, siendo un determinado momento histórico.
  • La filosofía griega se caracteriza por insistir en los límites del conocimiento humano.
  • El cristianismo proclamaba la verdad revelada por Dios mismo. Asimismo, el cristianismo se presentaba como la verdad a secas y sus criterios se situaban en un plano distinto y superior al de las doctrinas filosóficas.
  • La filosofía griega no alcanzó nunca el monoteísmo en sentido estricto.
  • Los cristianos defendieron siempre y de forma radical el monoteísmo, siendo Dios el que creó el mundo de la nada.
  • Según el pensamiento griego,el curso natural de los acontecimientos procede del Cosmos.
  • Dios es omnipotente. Dios es Padre.
  • La filosofía griega jamás formuló semejantes afirmaciones. Demiurgo (Platón) “Padre y hacedor de todo” no pasa de ser una expresión de la benevolencia del Demiurgo; no se especifica la relación de Dios con el hombre, sino una actitud genérica de aquél con el universo.
  • El hombre fue hecho a imagen de Dios; el alma es inmortal y los cuerpos resucitarán.
  • El pensamiento griego concebía el aconteceder universal como un proceso cíclico (los periodos del hombre y de la vida se repiten, vuelven a nacer y a vivir la misma vida.)
  • El cristianismo se acaba con la resurrección final (proceso lineal).
  • La teoría moral griega es intelectualista; el pecado no es sino ignorancia.
  • En el cristianismo moral hay dos factores: la maldad humana (que inclina al pecado) y la libertad del individuo que cede a tal inclinación. Ideas de culpa y arrepentimiento.

JesusANÁLISIS DE LA CONFRONTACIÓN DEL CRISTIANISMO CON LA FILOSOFÍA

Como hemos puntualizado en el apartado anterior, el cristianismo trajo consigo doctrinas radicalmente nuevas, diferentes a cuanto habían afirmado los filósofos griegos. Entre ellas, la más radical es colocar a Dios en relación con la historia. En general, la filosofía griega había puesto a Dios en relación con el cosmos, con el universo. El cristianismo anunciaba que Dios se había hecho hombre en un lugar determinado y preciso. Este hecho histórico constituye el eje de la historia, desde la creación del mundo hasta el juicio final.

Los filósofos criticaron este hecho, no entendían cómo Dios puede ser afectado por sufrimientos y dolores y,  por su dignidad,  cómo puede encarnarse en un personaje insignificante y oscuro para su entorno, además de lo que suponía para un  Dios la predilección inexplicable por una raza, un lugar del mundo en concreto y un jalón de la historia humana. Se preguntaban por qué fue elegido el pueblo judío, así como otras cuestiones relacionadas con el pecado del hombre, el fin del mundo y el rechazo, entre otras cosas, a la reencarnación.

Otro punto a destacar es que según el cristianismo, Dios creó el mundo de la nada. Para los  griegos, desde Parménides, la imposibilidad de que surja algo de la nada absoluta fue siempre considerada como un prinicipio racional incuestionable.

En cuanto al debate sobre  la paternidad divina,  la filosofía griega nunca llegó a formular semejante afirmación; Platón calificaba al Demiurgo como “padre y hacedor de todo” aplicando la relación o actitud genérica de aquél con el universo pero nunca llegando a denominarlo padre como lo hacía el cristianismo.

El punto central a destacar, en mi opinión, es que la concepción cristiana del hombre incluía tres elementos fundamentales: que el hombre fue hecho a imagen de Dios, que el alma es inmortal y que al final de los tiempos los cuerpos resucitarán. Esta última afirmación resultaba especialmente extraña para el pensamiento griego. Los griegos habían concebido el acontecer universal como un proceso cíclico. De acuerdo con esta idea, agotado un periodo, comienza otro de la misma duración, en el cual los acontecimientos del periodo anterior se repiten y lo que sucedió a lo largo de un periodo vuelve a suceder en el siguiente: los hombres vuelven a vivir la misma vida con el mismo cuerpo y en el mismo sitio, una y otra vez: esta teoría, sin embargo, no tiene nada que ver con la doctrina de los cristianos. Para los griegos no se trata de que los muertos resuciten, sino de que vuelven a nacer y a vivir la misma vida. Según la teoría de los ciclos, la historia se repite, pero para el cristianismo, la historia se acaba con la resurrección final.

El cambio drástico del pensamiento filosófico con la llegada del cristianismo trajo también una importante novedad en el terreno de la teoría moral. La filosofía griega es básicamente intelectualista respecto a la moral.  En el intelectualismo, el pecado no es sino ignorancia; en el cristianismo, el pecado no es ignorancia sino el resultado de dos factores: la maldad humana, que inclina al pecado, y la libertad del individuo, que cede a tal inclinación. Cobran así sentido pleno y dramático la ideas de culpa y arrepentimiento, de pecado y redención.

LA INMORTALIDAD DEL ALMA EN EL PENSAMIENTO CRISTIANO-PLATÓNICO

El encuentro del cristianismo con la filosofía griega permitió que aquél se formulara en un cuerpo doctrinal cuyos conceptos fueron básicamente platónicos. No podía ser de otro modo por dos razones: la primera, la corriente platónica era entonces la más vigorosa y dominante; la segunda, porque era la que ofrecía más puntos de contacto con la doctrina cristiana. Algunos puntos son:

  1.  Formulación de un pensamiento cristiano-platónico
  • TEOLOGÍA
  • ANTROPOLOGÍA

TEOLOGÍA

  • La existencia de otro mundo.
  • El mundo sensible hecho a imagen y semejanza de las ideas. El mundo como vestigio de Dios será una expresión permanente en el cristianismo.
  • Creación Demiurgo. De mente ordenadora pasó a mente creadora. Dios creador
  • La transcendencia del Bien, de lo Uno . El cristianismo aprovechó este planteamiento para expresar con rotundidad el monoteísmo.

ANTROPOLOGÍA

  • Inmortalidad del alma. El Cristianismo rechazó la reencarnación y la teoría de la preexistencia pero no la inmortalidad de ésta.
  • El hombre tiene que purificar el alma y prepararse para la muerte. Este pensamiento, en el cristianismo, ayudó a configurar la tensión inherente entre dos actitudes: la actitud de huida del mundo y la actitud del compromiso con él.
  • Se juzgan las almas después de la muerte y son premiadas y castigadas de acuerdo con la conducta observada a lo largo de la vida. El cristianismo añade un juicio universal, además de terminar violentamente por el fuego.

EL ALMA EN EL PENSAMIENTO CRISTIANO-PLATÓNICO

La interpretación filosófica de alma por parte del pensamiento cristiano es fundamentalmente platónica. Sin embargo, un aspecto de la concepción platónica del hombre que no parece fácilmente compatible con el cristianismo fue la relación del alma con el cuerpo. La incompatibilidad con el platonismo procede de dos elementos específicos de la doctrina cristiana. Por un lado, es el hombre entero y no solamente el alma lo que fue hecho a imagen de Dios; por otro lado, la doctrina de la resurrección de los cuerpos no permite afirmar que el estado natural y definitivo del alma sea el de una existencia descarnada, puesto que para Platón la unión del alma con el cuerpo es un estado no solamente accidental, sino antinatural para aquélla. Algunos pensadores cristianos parecen olvidar estas dos peculiaridades de la doctrina cristiana y las expresiones que utilizan dan a menudo la impresión de ser más platónicas que cristianas.

La BiblioaCRISTIANISMO Y FILOSOFÍA. REFLEXIONES

El cristianismo ha tomado muchos elementos de la especulación helenística pero sometiéndolos a un proceso de asimilación y transformación del que ha resultado una síntesis cristiana, una cultura cristiana que ha influido y determinado históricamente el pensamiento filosófico occidental.

Por otra parte, puede hablarse de “filosofía cristiana” en cuanto que han existido y existen cristianos que son filósofos. La fe cristiana aporta al filósofo creyente un concepto de Dios, del mundo y del hombre que no puede menos que reflejarse en su manera de filosofar y en su actitud ante los problemas de la filosofía.

También históricamente, el influjo del cristianismo en el desarrollo de la cultura europea es una realidad innegable, para bien o para mal, según la perspectiva que se adopte. Esta presencia real y efectiva del cristianismo (más el poder ideológico de las Iglesias dominantes) en la cultura occidental, es lo que queremos decir al hablar de “filosofía cristiana”

La aportación filosófica de Tomás de Aquino es la de fundir la filosofía con la fe, es decir, reconciliar la obra de Aristóteles con las verdades que Dios ha revelado a los hombres. Es un modo de clarificar las relaciones Razón-Fe; Filosofía-Teología

La aportación filosófica de San Agustín acoge a la filosofía como fuente de saber racional y a la fe como fuente de la verdad revelada. Según él, Dios es la verdad,  y se apoya en la filosofía como herramienta útil, necesaria, tal que no se oponga a la verdad revelada en el cristianismo, con la cual hay que contrastar las doctrinas de los filósofos. “Razón y fe no deben excluirse sino complementarse” matizó San Agustín.

EL FIN DE LA FILOSOFÍA GRIEGA. REFLEXIONES.

El declive de la filosofía griega fue aprovechado por el cristianismo. Roma se expandió a través del Mediterráneo pero no fue capaz de comprender, ni menos asimilar, el ideal filosófico griego. El cristianismo se afianzó de manera paulatina y aunque a partir del S.III, reapareció con renovado vigor la filosofía griega en el neoplatonismo, el cual representaba un último esfuerzo del pensamiento pagano para sobrevivir frente a la creciente fe cristiana,  la filosofía griega tocó su fin. Temas como la verdad y las relaciones fe-razón, la búsqueda de Dios, la creación y el tiempo, el hombre y el alma, la libertad y el problema del mal, el estado y la historia, estuvieron sostenidos por la fe y el entusiasmo religioso.

El cristianismo adhirió al neoplatonismo al tener puntos comunes , sometiéndolo a pequeños retoques, y no se duda en subordinar la filosofía al cristianismo, como es el caso de San Agustín, que nunca le consideraron un neoplatónico cristiano, sino un filósofo cristiano que utilizó elementos platónicos para expresar sus creencias.

Para ampliar más información, pinche en el siguiente enlace:

El origen de las religiones.

Sabiduría griega frente a la fe cristiana

 

Fuente de referencias recomendadas:

 

Enlaces de referencias:

  1. El mito en el pensamiento griego
  2. Religión en la antigua Grecia
  3. Religión en tiempos de cólera
  4. El origen de las religiones
  5. El nacimiento de la Navidad
  6. La sabiduría griega frente a la fe cristiana
  7. La destrucción del mundo antiguo por el fanatismo religioso

 

21 comentarios

Archivado bajo Antigua Grecia, Filósofos